
Un destino entre el mar y la cumbre, en el sur de Tenerife
Granadilla de Abona ocupa una superficie de 155 km² en el sur de Tenerife. El término municipal adopta una forma triangular, disposición que viene dada por el progresivo estrechamiento del municipio desde la costa hasta la cumbre. Sus límites oriental y occidental están conformados por dos profundos barrancos que nacen en la pared meridional de Las Cañadas del Teide y llegan hasta el mar.
Es el tercer municipio de la isla en superficie y llega hasta la montaña Guajara, de 2.718 metros de altitud. Se considera que en Granadilla de Abona se encontraba el último reducto de resistencia a la conquista de Canarias, y que en 1519 albergó la visita de la flota de Fernando de Magallanes en su primer viaje de vuelta al mundo.
De todos los municipios del sur de Tenerife, Granadilla de Abona es el que posee más Bienes de Interés Cultural. Al este limita con el municipio de Arico, por el noroeste con Vilaflor de Chasna y por el oeste con San Miguel de Abona.
El principal núcleo turístico es El Médano, que posee la playa natural más importante y reconocida de Tenerife, uno de los emblemas de la isla, un enclave arenoso único en el que destaca la Reserva Natural Especial de Montaña Roja, un soberbio cono volcánico de piroclastos basálticos de 171 metros.
Dentro del término municipal se encuentra el aeropuerto Reina Sofía (Tenerife Sur), inaugurado en 1978, que conecta la isla con cientos de destinos nacionales e internacionales. La agricultura tuvo históricamente mucho peso en la economía, y a partir de los años 70 se inició el desarrollo turístico con un modelo muy singular, donde no predominan las grandes unidades alojativas sino el turismo residencial y de proximidad.
En los últimos años, la zona costera se ha visto sometida a una presión turística muy fuerte. Desde el año 2000, la población residente se ha multiplicado por 2,5, a la que hay que sumar la población turística equivalente (+20%) y los visitantes que vienen a pasar el fin de semana. El elevado uso recreativo que soporta este espacio de alto valor biológico y geológico dificulta la recuperación natural de los sistemas ecológicos presentes.
El municipio atesora recursos naturales y patrimoniales en las zonas de medianías y cumbres muy aprovechables para el desarrollo de actividades en la naturaleza, deportivas y culturales, que podrían descongestionar la costa.